viernes, 6 de junio de 2008

El Mundial Sub-17 de Nigeria peligra por las malas infraestructuras

Nuevo revés para la FIFA en su intento de evangelizar África con el fútbol y el negocio que conlleva. Y es que el Ministerio de Finanzas del gobierno de Nigeria ha congelado la subvención prevista de 2,6 millones de euros destinada a mejorar los estadios que albergarán el Mundial Sub-17 del año que viene. Eso puede ser un factor decisivo para que el Mundial no se lleve a cabo finalmente en el país africano, pues varios de los estadios previstos para ser sede no reunen las condiciones mínimas de seguridad exigidas por la FIFA para albergar torneos de semejante magnitud. De hecho, en la primera toma de contacto que tuvieron los inspectores encargados de comprobar el estado de las instalaciones sólo el estadio nacional de Abuja superó todos los requisitos, mientras que el resto de sedes necesitaba reformas para obtener la luz verde. Ante la promesa del comité organizador de mejorar en un breve espacio de tiempo todos los puntos problemáticos encontrados, los inspectores quedaron en evaluar definitivamente las infraestructuras y dar el veredicto final en una segunda visita que se producirá después del verano. Otro hecho problemático ha sido el del césped artificial. La FIFA ha obligado a instaurarlo en todos los campos en los que se jueguen partidos y eso implica una importante cuantía de dinero de la que nadie parece querer hacerse cargo.

Hay que recordar que ya en el año 99, cuando España logró allí el título mundial Sub-20, hubo numerosas quejas de los campos, los hoteles y las infraestructuras del país. Ahora, diez años más tarde, el máximo organismo del fútbol mundial le da una nueva oportunidad a este país africano, que sin embargo no parece haber mejorado lo suficiente como para estar al nivel de los países punteros para la organización de un torneo así. Para colmo, el gobierno central ha decidido restringir las ayudas cuando apenas queda un año para la cita. Mal pintan las cosas para un comité organizador que tendrá que hacer un gran esfuerzo si quiere superar el último test al que será sometido por los miembros de FIFA y que dictaminará si es apto para que el Mundial se dispute definitivamente allí.