martes, 24 de junio de 2008

Schuster no contará con ningún chico del filial en la pretemporada

Bernardo Schuster no se llevará a ningún jugador del Castilla a la pretemporada que realizará el primer equipo en Irdning. En el seno del club blanco prefieren que los canteranos que pertenecen al Castilla se centren en trabajar con el filial, que será entrenado por Julen Lopetegui, en vez de estar todo el verano con los mayores y después tener que regresar al equipo de Segunda B. Schuster, a diferencia de otras pretemporadas, sí podrá contar con casi todos sus hombres a partir del día 21 de julio en la concentración de Irdning, por lo que no necesita completar la convocatoria con jugadores del filial, tal y como pasó el año pasado. Además, el primer equipo sí estará surtido este año de futbolistas que se han formado en la fábrica madridista. Es el caso de Casillas, Raúl, Guti, De la Red, Granero, Javi García, Torres, Codina, Balboa y Soldado, aunque estos tres últimos podrían dejar la disciplina del conjunto blanco antes de marcharse a Austria.

Julen Lopetegui, por su parte, podrá trabajar desde el primer momento con un grupo de futbolistas que estarán completamente centrados en el objetivo de subir al filial de categoría. Tras la marcha de José Callejón al Espanyol, los siguientes en abandonar la disciplina del filial serán Juanmi Callejón, Parejo y Alberto Bueno. Éstos al margen de los que se han ido por acabar su contrato. En las oficinas del Madrid hay ofertas de equipos de Primera por todos ellos y la idea es traspasarlos, pero con una opción de recompra. Un caso significativo ha sido el de Alberto Bueno. El delantero madrileño, uno de los canteranos en el que se tienen puestas más esperanzas, pasó de hacer la pretemporada con Schuster a ser suplente en Segunda B. Por eso esta temporada se marchará para intentar seguir progresando y no quedarse estancado. El club y el jugador parecen estar de acuerdo en este asunto. El Castilla se reforzará con cuatro o cinco fichajes de jugadores jóvenes nacionales y Lopetegui debe buscar, un año más, el gran objetivo de situar al filial madridista en Segunda División. Es su auténtico reto.