viernes, 28 de mayo de 2010

Jesé y Alcácer amansan una semifinal intrincada y España jugará la final (3-1)

Pitó el árbitro y la final estaba ahí, preciosa, expectante, deseosa de que los chicos de la Sub-17 disfruten de ella el domingo. La alegría había llegado. El sueño se convertía en realidad. España pelearía por el título con Inglaterra. Y no será porque hubiera pocas trabas en el camino. No hay torneo importante que se gane sin una dosis de sufrimiento. La experiencia así lo avala. Ayer le tocó pasar esa etapa a España, que por momentos vio cómo se le torcía un partido que debió dominar con más holgura. Los hay que no salen de esos laberintos. La Rojita sí lo hizo esta vez.

Buena parte de culpa la tuvieron Jesé, Gerard y Alcácer, tres serpientes sueltas en los pantalones de sus rivales. En la primera picadura, la más genial que se haya visto en el torneo, Jesé dibujó un gol de antología, una jugada personal desde casi el centro del campo que culminó con maestría ante el portero turco. Poco después el choque se pudo poner más de cara, pero Campabadal no fue capaz de remachar una cabalgada de fantasía de Gerard, esta vez por la derecha.

Parecía que el encuentro tomaría rápido el rumbo previsto, pero en el fútbol el ritmo lo marcan los detalles. Uno de ellos, la lesión del baluarte defensivo Ramalho (contusión torácica, pendiente de exploración), hizo que aparecieran las dudas. Turquía se dio cuenta y golpeó con fiereza en una buena incursión de Çalis. Sin excesiva hemorragia, España perdía fuelle y veía como la eliminación sobrevolaba su cabeza. Era necesario un cambio. Una genialidad. Y el que se arrancó fue Jesé.

Su enésima cabalgada sólo pudo ser parada en falta por Kartal, que vio la segunda amarilla y definitivamente hizo inclinar el campo hacia su portería. Con miradas, con gestos, con notarse cerca, los tres mosqueteros españoles fueron entrando en ebullición. El balón rondó cada vez más la portería de Uysal y el gol era cuestión de tiempo. Tiempo que precisamente se detiene cuando Alcácer atrapa un balón dentro del área. En uno suelto tras pase de Jesé, el valencianista rompió la baraja. Sólo unos minutos después, la machacó de penalti. España estaba en la final. Con susto, pero con tres demonios en ataque.

Alcácer: "Sin el equipo no marcaría goles"
"Estoy muy contento por el excelente trabajo que hemos hecho hoy. No nos iban a regalar nada. El partido estaba difícil hasta que Jesé ha provocado la segunda amarilla para un contrario. A partir de ahí hemos tenido el dominio del balón. Ahora tenemos que disfrutar y pensar en la final. He marcado otros dos goles, pero el mérito es del equipo. Sin ellos no los lograría".

Ginés: "El partido se ha complicado"
"En la primera parte España ha podido marcar tres goles, pero el partido se ha complicado después de eso. El grupo tiene mucha confianza en Alcácer, pero lo importante es el equipo, que trabaja para él. Es la segunda vez que jugamos una final con Inglaterra. Es el equipo más fuerte de todos los que he visto en la categoría. Pero España va a luchar hasta el final".

6 comentarios:

Anónimo dijo...

espectacular la actuacion una vez mas de los 3 mosqueteros (alcacer, gerard i jese), son los que marcan la diferencia, pero a mi me gustaria dar la enhorabuena a todos los integrantes del equipo porque son un a piña y esto se demuestra en el campo, el trabajo de cada uno de ellos es muy importante para que luego los tres genios puedan jugarsela las veces que haga falta, y para acabar alabar el partidazo del tandem campaña - darder, los dos aportaron muchos kilometros, saber estar, pausa, equilibrio y mucho futbol control, sevilla y español tienen dos jugadorazos que van a llegar a primera fijo, enhorabuena a todos los integrantes de la seleccion, ahora queda el partido para hacernos soñar, mucha suerte artistas.

Anónimo dijo...

me gusto Campaña, no se complica la vida.la coge, avanza y la pasa a la mejor opción.Espero que tenga oportunidades para ser jugador de primera

Anónimo dijo...

Siempre lo dije, la generación del 93 tiene algo especial, y además a Gerard, que es del 94. Pero la variedad de jugadores que hay es tremenda, y los que no han venido. Se podría decir que la del 93 es una generación con una cantidad insana de peloteros. La imagen que la evidencia podría ser la entrada de Pablo Hervias, que desde que cogió el balón (un suplente que era la primera vez que jugaba partidos oficiales) se regateó a todos los que quisó, con un estilo, como ya me comentaban desde Donosti, parecido al del francés Rivery.
La generació del 92 tiene jugadores muy bonitos técnicamente, muy académicos en algunos casos, y alguno, claro, también irreverente, me encanta. La del 93 es un mosaico, una mezcla trepidante de estilos. ¡Qué futuro! Saludos. Víctor.

Erik dijo...

Esta España no me acaba de convencer. Me da la sensación de que a veces cada uno hace la guerra por su cuenta. A Inglaterra le veo mucho potencial pero ayer, inexplicablemente, se desinfló en la segunda mitad.

Por cierto, Aritz, me gustaría que me facilitaras una dirección de correo electrónico para comentarte una cosa.

Un saludo!

Javier dijo...

Siento no coincidir con vosotros. Estoy un poco con Erik, el equipo no juega a nada, el día que un equipo serio cierre las bandas los chavales no se comen un rosco.
Excesiva dependencia de Jesé y Deulofeu, normal tener dependencia de cracks, pero no sé, algo más de ideas en el juego, no algo tan plano.

Por cierto, me decepcionó sobremanera Ortí. Ah, y baja importante la de Ramalho. ¿jugará Uxío?

Juanjo dijo...

Es una lástima que no podamos ver a esta selección en un Mundial sub-17, añadiendo jugadores como Derik, Suso, Juanmi, Aranda... Ya pasó lo mismo con la generación del 91 que también tenía un enorme potencial.

Saludos